martes, 25 de marzo de 2014

Nietzsche Friedrich y el Porvenir de nuestras Escuelas.

Nietzsche Friedrich y el Porvenir de nuestras Escuelas.

 Biografía.
Nació el 15 de octubre de 1844, en Röcken, Prusia. Su padre, un ministro luterano, murió cuando él tenía 5 años, y fue educado por su madre en una casa donde vivían su abuela, dos tías y una hermana. Estudió filología clásica en las universidades de Bonn y Leipzig, y fue nombrado profesor de filología griega en la universidad de Basilea con tan sólo 24 años. Allí entabla amistad con Burckhardt y Overbeck. Su delicada salud (estuvo afectado toda su vida por su poca vista y sus constantes jaquecas) le obligó a retirarse en 1889. Al cabo de diez años sufrió una crisis nerviosa de la que nunca se recuperó. Murió en Weimar el 25 de agosto de 1900.
   En su vida, tres etapas fundamentales fueron de  su pensamiento: Una primera, estética o romántica, influenciado por su amigo Richard Wagner. Las primeras preferencias de Nietzsche en el terreno de la filosofía girarán en torno al idealismo hegeliano, pero el pensador que en esos momentos influye en él con más fuerza será Arthur Schopenhauer.
Nietzsche ejerció mucha influencia sobre la literatura alemana, así como sobre la literatura europea y la teología. Sus conceptos han sido discutidos y ampliados por personalidades como los filósofos alemanes Karl Jaspers y Martin Heidegger, el filósofo judío alemán Martin Buber, el teólogo germano-estadounidense Paul Tillich, y los escritores franceses Albert Camus y Jean-Paul Sartre

Conferencias de  el Porvenir de nuestras escuelas
Basándose, `como un augur, en las vísceras del pasado` para adivinar el futuro, estas conferencias escritas por Friedrich Nietzsche en 1872, a los veintisiete años, cuando era todavía profesor en Basilea, contienen algunas de las afirmaciones más radicales y revolucionarias contra el sistema de la cultura moderna jamás enunciadas.



Lo reflexivo, lo artístico y el reencuentro con lo clásico como vías para superar la pesadez de la modernidad son el eterno devenir que se repite en la vida en la construcción de los valores como algo indispensable en el desarrollo del ser a partir de la racionalidad que viene de unos artificios éticos que la misma sociedad se ha inventado.

Esos artificios han hecho parte de una cultura que se convierte en el intrumento formador del orden social, es decir, la guía para una convivencia que en ocasiones es difícil entre invidivuos diversos y multiculturales ya sea por su forma de vestir o actuar.Cuando el orden social se ve envuelto en un agitamiento surge la debilidad del hombre que lo lleva a abandonar la construcción moral que venía en su desarrollo en comunidad.

Moralmente el hombre tiende a ser un colectivo universal tratando que el servicio que ofrece sea para beneficio de todos pero que en ocasiones se ve violentado por el poder adquisitivo o el egoísmo que toma ya que dichos valores que se construyen a partir de la racionalidad se ven en conflicto porque no fueron bien aprendidos.

Los valores tienden a construirse a partir de las experiencias humanas, llámense buenas o malas que enriquecen o no el orden y el progreso de la sociedad, es decir, el desarrollo progresivo de la modernidad que se va formando  por medio del trabajo y los colectivos sociales que se argumentan a través de sus labores y su qué hacer.

La cultura es la habilidad en mantenimiento para nuestro tiempo, con el fin de educar hombres corrientes con elementos para el desarrollo de un contexto y lograr un mauor nivel de felicidad.

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