martes, 13 de mayo de 2014
domingo, 4 de mayo de 2014
Paul
Auster
Newark, Nueva Jersey, 1947)
Escritor, guionista y director de cine estadounidense que figura entre los
novelistas más influyentes del panorama literario actual. Los enigmáticos
juegos y las laberínticas tramas encadenadas por el azar de su narrativa y su
prosa despojada y elegante han marcado un nuevo punto de partida para la novela
norteamericana.
Paul Auster se graduó en la
Universidad de Columbia en 1970, donde estudió literatura francesa, italiana e
inglesa. Tras un breve período en el que fue marino en un petrolero, viajó a
Francia (1970-1974), donde vivió de la traducción de autores franceses como
Mallarmé, Sartre y Simenon.
Ya de vuelta en su país, y
radicado en Nueva York, publicó artículos de crítica literaria y recopilaciones
de sus poemas. En 1976 apareció Squeeze Play (Jugada de presión), publicada
bajo el seudónimo de Paul Benjamin; se trataba de una especie de novela negra
que tuvo escasa repercusión. La muerte de su padre (ocurrida en 1979, al poco
de haberse divorciado) cambió totalmente su situación personal, tanto en el
aspecto material, ya que la herencia que recibió le aportó los medios para
consagrarse por entero a la novela, como en lo literario, al actuar en Auster
como un auténtico detonante.
Algunas de sus principales obras son :
En 1980 apareció Espacios
blancos, a la que siguieron, en 1982, The Random House Book of Twentieth
Century French Poetry, antología de la poesía francesa contemporánea, El arte
del hambre, recopilación de ensayos, y su primera novela, La invención de la
soledad, en la que aparecen los temas del abandono, la miseria y la búsqueda
del padre, que serían luego frecuentes en otros títulos de su producción.
Con el impulso de este libro
inaugural, Auster escribió La trilogía de Nueva York, formada por Ciudad de
cristal (1985), Fantasmas (1986) y La habitación cerrada (1986). En este
deslumbrante esfuerzo el autor consiguió amalgamar sus diversas influencias
literarias (Franz Kafka, Samuel Beckett, Miguel de Cervantes) en un juego de
espejos en el que se incluye a sí mismo, haciendo una relectura posmoderna de
la novela negra; la trilogía fue un clamoroso éxito, especialmente en Francia.
Smoke, es dirigida por Wayne
Wang, basada en el cuento de navidad de Auggie Wren (1990) relato que él
escribió y publicó para la pagina especial de Navidad del New York Times.
lunes, 21 de abril de 2014
El realismo mágico
El realismo mágico
El realismo mágico es un
género meta-lingüístico y literario de mediados del siglo XX y se define como
una preocupación estilística y el interés de mostrar lo irreal o extraño como
algo cotidiano y común. No es una expresión literaria mágica, su finalidad no
es suscitar emociones sino, más bien, expresarlas, y es, sobre todas las cosas,
una actitud frente a la realidad.
El término fue inicialmente
usado por un crítico de arte, el alemán Franz Roh, para describir una pintura
que demostraba una realidad alterada y llegó al idioma español con la
traducción en 1925 del libro Realismo mágico
El realismo mágico comparte
ciertas características con el realismo épico, como la pretensión de dar
verosimilitud interna a lo fantástico e irreal, a diferencia de la actitud
nihilista asumida originalmente por las vanguardias como el surrealismo.
Dentro de la corriente
literaria latinoamericana del Realismo Mágico esta el
peruano Mario Vargas Llosa, considerado
como uno de los novelistas más importantes de habla hispana, con sus fenómenos
“La Casa Verde”, la segunda novela del autor, publicada en el año 1965,
considerada como uno de sus mejores escritos, la cual tiene como escenarios a
un lugar de la costa peruana Piura, y a una región Amazónica. También es muy
destacable la novela “Pantaleón y las Visitadoras”, una de sus obras más famosas
la cual se publicó en 1973, donde el protagonista, el capitán de ejército
peruano Pantaleón Pantoja tiene como misión servir a sus soldados de una manera
muy peculiar, a través de un servicio de “visitadoras”. De esta manera Vargas
Llosa narra de manera muy entretenida la relación entre la prostitución y los
militares.
el mexicano Juan Rulfo, un
autor cargado de temas de superstición, muertos, y demás leyendas urbanas. Otro
representante del Realismo Mágico es el guatemalteco Miguel Ángel Asturias o
hondureño Ernesto Bondy Reyes.
El venezolano Arturo Uslar Pietro, el del
chileno Fernando Lamberg, el de ecuatoriano José de la Cuadra (considerado por
mucho como el mejor exponente del Realismo Mágico), el del ecuatoriano Pablo
Palacio, el del argentino Jorge Luis Borges, el de la mexicana Laura Esquivel y
el del chileno José Donoso. Es así que estos autores de letras cambiaron el
mundo con su poderosa imaginación y deseos de hacer de la literatura un género
que sobrepasa los límites del ingenio. Entre las novelas más populares y
destacadas del Realismo Mágico encontramos a “Como agua para chocolate”, “Cien
Años de Soledad”, “Crónica de una muerte anunciada”, “El amor en los tiempos de
cólera”, “Pedro Páramo”, “El otoño del patriarca
martes, 25 de marzo de 2014
Nietzsche Friedrich y el Porvenir de nuestras Escuelas.
Nietzsche Friedrich y el Porvenir
de nuestras Escuelas.
Biografía.
Nació el 15 de octubre de 1844,
en Röcken, Prusia. Su padre, un ministro luterano, murió cuando él tenía 5
años, y fue educado por su madre en una casa donde vivían su abuela, dos tías y
una hermana. Estudió filología clásica en las universidades de Bonn y Leipzig,
y fue nombrado profesor de filología griega en la universidad de Basilea con
tan sólo 24 años. Allí entabla amistad con Burckhardt y Overbeck. Su delicada
salud (estuvo afectado toda su vida por su poca vista y sus constantes
jaquecas) le obligó a retirarse en 1889. Al cabo de diez años sufrió una crisis
nerviosa de la que nunca se recuperó. Murió en Weimar el 25 de agosto de 1900.
En su vida, tres etapas
fundamentales fueron de su pensamiento:
Una primera, estética o romántica, influenciado por su amigo Richard Wagner. Las
primeras preferencias de Nietzsche en el terreno de la filosofía girarán en
torno al idealismo hegeliano, pero el pensador que en esos momentos influye en
él con más fuerza será Arthur Schopenhauer.
Nietzsche ejerció mucha
influencia sobre la literatura alemana, así como sobre la literatura europea y
la teología. Sus conceptos han sido discutidos y ampliados por personalidades
como los filósofos alemanes Karl Jaspers y Martin Heidegger, el filósofo judío
alemán Martin Buber, el teólogo germano-estadounidense Paul Tillich, y los
escritores franceses Albert Camus y Jean-Paul Sartre
Conferencias de el Porvenir de nuestras escuelas
Basándose, `como un augur, en las
vísceras del pasado` para adivinar el futuro, estas conferencias escritas por
Friedrich Nietzsche en 1872, a los veintisiete años, cuando era todavía
profesor en Basilea, contienen algunas de las afirmaciones más radicales y
revolucionarias contra el sistema de la cultura moderna jamás enunciadas.
Lo reflexivo, lo artístico y el
reencuentro con lo clásico como vías para superar la pesadez de la modernidad
son el eterno devenir que se repite en la vida en la construcción de los
valores como algo indispensable en el desarrollo del ser a partir de la
racionalidad que viene de unos artificios éticos que la misma sociedad se ha
inventado.
Esos artificios han hecho parte
de una cultura que se convierte en el intrumento formador del orden social, es
decir, la guía para una convivencia que en ocasiones es difícil entre
invidivuos diversos y multiculturales ya sea por su forma de vestir o
actuar.Cuando el orden social se ve envuelto en un agitamiento surge la
debilidad del hombre que lo lleva a abandonar la construcción moral que venía
en su desarrollo en comunidad.
Moralmente el hombre tiende a ser
un colectivo universal tratando que el servicio que ofrece sea para beneficio
de todos pero que en ocasiones se ve violentado por el poder adquisitivo o el
egoísmo que toma ya que dichos valores que se construyen a partir de la
racionalidad se ven en conflicto porque no fueron bien aprendidos.
Los valores tienden a construirse
a partir de las experiencias humanas, llámense buenas o malas que enriquecen o
no el orden y el progreso de la sociedad, es decir, el desarrollo progresivo de
la modernidad que se va formando por
medio del trabajo y los colectivos sociales que se argumentan a través de sus
labores y su qué hacer.
La cultura es la habilidad en
mantenimiento para nuestro tiempo, con el fin de educar hombres corrientes con
elementos para el desarrollo de un contexto y lograr un mauor nivel de
felicidad.
lunes, 24 de marzo de 2014
El tropos del Heroe trágico Entre la Historia y la literatura de Lev Tolstoi un Jhon Womack
Este Texto Hace Referencia a las Obras de León Tostoi "Hadji Murat Donde relata la expansión y conquista Rusa de Caucaso. Basándose en los Sucesos Que ocurrieron en 1851 En Esta región; el Crítico Literario Llamado Harold Bloon es Pueblo El Héroe trágico moderno en la tragedia de su.
Jhon
Steinbeck, Durante do estadia en México relata desde la literatura hacia la historia Sobre Emilio Zapata Y La Revolucion Mexicana:
Resalta Bloom, "Los Grandes Textos Hijo del del siempre reescritura o revisionismo, y Sí funda Sobre Una Lectura Que abre Espacio Para El yo, o Actúa Parr reabrir viejas Obras a Nuestros recientes sufrimientos.
El Texto sí Desarrolla apartir de un panorama social Donde Sí resalta un Alto Nivel de cultura de masas, especificamente de Donde Los Jóvenes Tienen el mando; ademas Exigencia desde la Juventud de Como Los Nuevos Lectores, Que Exigen Nuevos Textos y Obras Para hacer Crecimiento y desarrollo de la Historia a través de la literatura
Las narraciones Que tratan de la Integración o de la desintegración del poder y de la caída de Clases, del Movimiento De Una secta religiosa o de laun Estilo literario, son relatos sociales.
lunes, 17 de marzo de 2014
Lectura: En Busca de Silva
En busca de Silva
José Asunción Silva
José Asunción
Silva un poeta colombiano cuyas poesías
lo llevaron a estar considerado como uno de los mejores de su época su
particular y a veces criticado estilo donde dejaba ver su estado de ánimo
plasmado en sus escritos lo hicieron consideras como un poeta posromántico y
modernista uno de los mayores percusores de este movimiento literario aunque no
alcanzo a llegar a la madurez debido a su pronta muerte.
Su forma de expresar sus sentimiento y lo que
pensaba de los acontecimientos de su época hicieron despertar su imaginación
para después escribir grandes poemas que lo hacen recordar aun en estos tiempos
donde lo caracterizan lo dinámica de sus historias y principalmente el uso simbólico
de la luz y la sombra en casi todos sus poemas
En el texto se explica a fondo la intención y el significado que algunos de
sus poemas tenían en especial para el mismo analizando al máximo cada frase que
el escribía para así por medio de sus
poesías conocer mucho más del poeta silva
Se analizan varios poemas que tratan de diferentes temas
como la naturaleza la niñez, el universo, la vida y la propia muerte no solo
desglosando su perfil y estilo literario
si no q texto a texto descifrando la personalidad del poeta y su pensar sobre
los anteriores temas mencionados de la vida
Algunos de sus poemas analizados que dejaron ver sus
pensamientos son por ejemplo
En el poema resurrecciones silva deja ver que para él,
la vida y la muerte son solo una cadena cuyos eslabones son los momentos
sucesivo de la existencia donde todo lo relacionado con la vida es luz mientras
lo que hace alusión a la muerte lo atribuye a la sombra
El poema
crepúsculo se analiza sus pensamientos sobre la niñez y la etapa de transición
que hay entre esta y la edad adulta
O como en el poema nocturno que parte de una fantasía
producida por una melodía de un piano escuchada por el poeta esta obra es
analizada más expresamente en su forma literaria sus gustos y su forma al
escribir poesía la cual es muy parecida con la obra del crepúsculo donde usa
los mismos trucos literarios o forma de escritura para hace interpretar al
lector justo lo que quería decir y envolverlo más en sus historias
En general y a lo largo de este estudio que le hacen
a varios de los más recordados ejemplares de la poesía Silvana notan que su
principal arma a la hora de escribir poesía era crear un proceso fluido en el
tiempo entre la creación, la disolución, la vida y la muerte con su estilo
posromántico y su simbolismo al escribir y así descubrir mas quien era el poeta
José asunción silva
martes, 11 de marzo de 2014
Ismaelillo,
Martí y el Modernismo.
José Martí, Entre los
poetas latinoamericanos del siglo XIX uno de los más destacados es José
Martí, de cuyas poesías incluso
se han valido muchos músicos para conquistar la fama.
Este poeta nació el 28 de enero de 1853 en La Habana y, pese a haber sufrido innumerables agravios (condenado a la cárcel y al posterior exilio), no renunció a sus ideas y utilizó la poesía como un medio para expresarse.
En su poesía puede notarse una fuerte tendencia al realismo y un claro rechazo a la estética propuesta por los amantes de la retórica. A través de versos limpios y directos, el poeta consiguió expresar sus ideas políticas, sus sentimientos amorosos e incluso su posición respecto a las religiones.
José Martí falleció el 19 de mayo de 1895 habiendo sido alcanzado por balas enemigas, cumpliendo como lo expresara en carta a un amigo, con su deber: defender a su patria.
Es importante señalar que toda su obra ha sido una fuente de inspiración para poetas posteriores y que es recordado al día de hoy como una de las figuras indelebles de la poesía latinoamericana de finales de 1800. Entre sus poemas más reconocidos pueden nombrarse: "Yo soy un hombre sincero", "Qué importa que tu puñal" y "Cultivo una rosa blanca".
Se celebró el centenario de
Ismaelillo en 1882, el primer libro de poemas
de José Martí. Reconocer la importancia de Ismaelillo es cuestionarse sí Martí fue un precursor o iniciador del Modernismo.
Pues, Martí merece admiración por dar valor (amor) a américa. Fecha inicial de
la tendencia en la poesía, primera obra del modernismo.
Esta obra está compuesta por quince poemas que
Martí escribe en medio de doble crisis doméstica y política, el que la
tradición critica identifica el origen
de la modernidad literaria hispanoamericana.
Pedro
Henriquez Ureña Observaba en el
penúltimo capitulo de las corrientes literarias
en america hispánica. El añade a esta obra:
1.
El
Ismaelillo, la primera obra del modernismo apareció exactamente hace cincuenta
años después de la primera obra del romanticismo “Elvira Echevarria” y ambas
obras se anticiparon por varios
años a las primeras manifestaciones de movimientos españoles.
2.
Que
ismaelillo fuera consagrado en la
primera historia de la literatura hispanoamericana escrita por un
hispanoamericano con sus propias justificaciones.
3.
Toda
afirmación sobre el carácter fundador del libro ha sido acompañada de una
discreta pero clara retracción
4.
Ismaelillo constituye una excepción al galicismo mental, por el que poco después se llegara a conocer la poesía modernista, la lectura fundacional
termina subrayando a excepcionalidad de Ismaelillo para recalcar, para
paradójicamente, su fecundidad dentro de la historia literaria.
Ismaelillo
no fue un libro influyente, no fue lo
suficientemente leído en su tiempo para que influyera en la poesía hispanoamericana, fue una
tradición popular española. A lo que el autor atribuye es que es importante
aunque no lo haya sido para esa época y se refiere a la literatura “ la
literatura no se mide con los procedimientos de la ciencia exacta. Los modelos
de causa-efecto o de influencias siempre
resultan insuficientes
El libro nunca se puso a la venta porque Martí
no lo quiso así, por pena.
La literatura contemporana altera el sentido
de la tradición, un autor la crea a sus precursores.
La conciencia de Martí y su obra
pertenecen no ya a la historia del modernismo
hispánico, si no a un marco más amplio, la modernidad.
Los temas centrales de Ismaelillo son: la
conciencia desgarrada entre el acto y la flexión, la vida y la literatura, que
define su profunda modernidad.
El autor
presenta la primera parte:
Figuras y la segunda parte la Escritura de Ismaelillo.
El
modernismo fue la respuesta del poeta
hispanoamericano al vació espiritual que crea la idelogia positivista. Pero la formación
del modernismo no solo se expresó únicamente en
la formación de una escuela poeta, se expresó en una creencia de la poesía.
martes, 4 de marzo de 2014
lunes, 3 de marzo de 2014
Félix Martínez Bonati Y Una reflexión Sobre la Historicidad de la literatura
Félix Martínez Bonati Y Una reflexión
Sobre la Historicidad de la literatura
Es uno de los pensadores más
notables en el ámbito de la cultura académica en Chile. En el ámbito académico
nacional, Martínez Bonati es contemporáneo al teórico y crítico literario
Cedomil Goic, quien ha desarrollado un exhaustivo modelo generacional
estructuralista para la interpretación y el análisis historiográfico de la
literatura chilena. Asimismo, es reconocido como maestro de una generación de
intelectuales que ha desarrollado y ampliado, críticamente, sus propuestas
teóricas en torno a la ficción y la literatura.
Su vida intelectual al estudio de las
humanidades en general y de la literatura en particular. Se le considera una
figura precursora de la teoría literaria en Chile, e incluso, junto al mexicano
Alfonso Reyes, ocupa un sitial fundacional respecto de la reflexión
teórico-literaria en Latinoamérica.
En la década de 1960, formuló su
primera teoría estética sobre la obra literaria, que volcó en el libro La
estructura de la obra literaria. Allí postula que, al estar la obra literaria
construida a partir de un lenguaje imaginario, la situación comunicativa es
imaginaria también en su totalidad. Su teoría dialoga activamente con el
discurso estructuralista de los años cincuenta, por cuanto concede gran
importancia a las aportaciones de la Lingüística. Asimismo, incorpora como base
filosófica los planteamientos de la corriente fenomenológica expuestos por
Edmund Husserl a principios del siglo XX, como lo manifiesta en su libro La
concepción del lenguaje en la filosofía de Husserl.
Desarrolló su pensamiento teórico
de manera progresiva y exhaustiva a través de publicaciones académicas en las
diversas instituciones donde se desempeñó como docente. Su labor crítica y
hermenéutica se ve reflejada en volúmenes como La agonía del pensamiento
romántico, Las ideas estéticas de Schiller, El quijote y la poética de la
novela y La ficción narrativa, su lógica y ontología.
Las obras poéticas tienen una
función social un significado histórico. literatura, como la cultura en general, forma parte de la superestructura
ideológica con que las clases sociales promueven sus intereses particulares
dominando en cierto grado la conciencia colectiva.
ideología o utlizaciòn de una "idea"- La vida
no puede prescindir de ideologías porque hay que dar razones a nuestro comportamiento y conducta
Referirnos sobre literatura, las obras
literarias aparecen como objetos perfectamente determinados, las diferencias de
visión y opinión con respecto a ellas son consideradas como producto de mejores
o peores órganos y esfuerzos de percepción individuales.
“ La idea” de la historicidad de
las significaciones sólo puede erigirse sobre el fundamento de un mundo común a
las diversas épocas.-El hombre no tiene naturaleza, tiene historia. Entender la
obra literaria como hecho histórico propone comprenderla como hecho ahistórico
( Aún si es cultural, social).
Si algunas obras perduran como
algo más vivo que textos y documentos históricos,
es porque su fuerza es más que circunstancial. Reconocerlas
apartir desde los hechos las hace màs vivas y fundamentales para el
crecimiento de la lectura en el ser humano
La ilusión esencial de la
literatura es ver la vida en órdenes de sentido, incluyendo aquí estilos como
"lo absurdo" y aspectos de la vida como la espesa autodinámica del
lenguaje mismo.
La consciencia está de terminada
por el ser natural y el ser social básico del hombre y la Sociedad posee
distintos puntos de vista, Percepciones y referentes.
En la modernidad existe un mundo intersubjetivo en el espacio y, más
difícilmente, pero en principio con igual fundamento, en el tiempo. Ya Que no existe una Comprensiòn entre la
Humanidad.
martes, 25 de febrero de 2014
Lectura: Existencialismo y Naturalismo
LA CUESTIÓN
SOCIAL- EN LA LITERATURA DEL REALISMO- NATURALISMO: DOS DRAMAS DE LOS
MINEROS (GERMINAL, DE EMILE ZOLA; TERESA, DE LEOPOLDO ALAS.
EL CONCEPTO
DE “CUESTIÓN SOCIAL” SURGE DESDE LA HISTORIA ESPAÑOLA DEL SIGLO XIX. LA
POÉTICA DEL REALISMO Y NATURALISMO.
La sociedad consumidora con
mentalidad predominante de la burguesía,
donde se presentaba conflictos de
personas menos favorecidas.
En este momento histórico donde se realizaban discursos y ensayos
políticos la literatura de ficción solo aparece de manera muy esporádica o anecdótica,
cuando no humorística, además aparecieron historias como cuentos, novelas y
dramas de los conflictos que se vivieron durante el siglo XIX.
Emile Zola es es padre y mayor representante del naturalismo. Los
textos en las letras españolas de este
periodo constituyen a la llamada literatura “obrera”, ya que la producción
literaria solo podía ser analizada, entendida y valorada dentro del movimiento
obrero como vehículo de conciencia y movilización, medio de difusión de
ideas y consignas. Por lo tanto, permitió
que surgiera la poesía Científica-
anarquista y literatura teatral.
La literatura de este
periodo se basó en hechos de movimientos sociales y no eran estéticamente llamativos
por ser de destino obrero, algunos de sus representantes fueron Fernán
Caballero y Palacio Valdés.
Una de las principales
novelas obreras es Peñas arriba, de Pereda que a Justo Vives” de Anselmo
Lorenzo Polanquino.
La Investigación histórico-critica fue de relevancia porque
marco la observación y la atención de la
forma de los textos en proceso literario español porque se estudiaron textos y autores antiguos
y se empleó el término “ ignorar” en su sentido más riguroso.
En 1910 Hispanistas franceses Claire-Nicole Robín
y Gérard Brey y participantes, procedentes de diferentes universidades europeas, americanas presentaron comunicaciones que se ocupaban de la actividad teatral que el movimiento obrero suscrito en países como
Francia, Alemania, Inglaterra, Irlanda, México etc.
El teatro
Social Revolucionario español en los años de cambio de siglo no tuvo mayor impacto, pero
fue tomada por asociaciones, clubs y sindicatos obreros españoles, donde apareció el investigador Lily Livak, quien se hizo responsable de destacar
a Gerard Brey. La dramaturgia
Obrerista más reconocida fue llamada la CUESTIÓN SOCIAL.
Dos principales
representantes de la cuestión social en
el movimiento naturalista En Francia son
Emile Zosa y Leopoldo Alas, porque ambos
poseían una escritura basada en Novela,
cuento, ensayo y periodismo político, ya que coincidían en la literatura dramática
también conocía como la Cuestión social.
Ambos autores utilizaban artículos de crítica teatral.
Emile Zola se convirtió en un emblema del movimiento por sus obras
obreras en Francia y en Belgica con
dificultades a la hora de dar a conocerse ya que sus ideas eran
revolucionarias.
Algunas de sus obras fueron La Teresa y
Germinal, que trataban de historias de mineros, ya que el buscaba
representar sectores de luchas sociales como luchas salariales, huelgas y
sindicatos, es decir Conflictos colectivos. Zola se caracterizaba por escenificar cada una de estas situaciones
desde los entornos.
EL POSROMANTISISMO
El pos-romanticismo es un movimiento cultural, intelectual y estético que surge después del romanticismo, durante la segunda mitad del siglo XIX. Se presentó inicialmente en Francia, donde dio lugar el simbolismo y parnasianismo en literatura. Se caracterizó por artes literarias y musicales.
Las principales características de la literatura Postromantisista fueron:
La locura.
La soledad
La aventura
Lo familiar y lo íntimo
El odio a la existencia.
Sus principales enfoques fueron las novelas históricas y victoriosas, el teatro y la poesía un poco menos romántica que durante la época del romantisismo, ya que se centró más en las emociones que trasmite el poema. En la literatura pos- romantisista, los escritores y artistas se rebelan contra la forma de vida de los burgueses y nace su espíritu inconformista que demanda libertad.
Una Muestra del postromantisismo
miércoles, 19 de febrero de 2014
El ROMANTISISMO
El ROMANTISISMO
Se presentó en Inglaterra y
Alemania y España a finales del siglo XVII
y mitad del siglo XVIII, como un movimiento revolucionario desde el
arte. Sus principales características fueron Lo irreal, la naturaleza,la imaginación.
Este movimiento posee tres factores.
Factores políticos: Los ideales románticos son
incompatibles con el absolutismo
ilustrado.
Factores Socioeconómicos:
Triunfos de la burguesía sobre las demás clases de grupo dirigente, adoptan una
forma liberal sobre la ideología romántica.
Factores Culturales: Desde
la filosofía, el romanticismo procede del idealismo alemán. Orienta su atención
hacia el Yo como realidad primordial y
absoluta.
-La estética Romántica:
poseen unos temas, personajes y formas estéticas muy concretas derivadas del
individualismo y la ansiedad:
·
Exaltación
del yo-Individualismo. Es antirracionalista y valora la expresión
de su subjetividad y de su conflicto
interior, es decir sus sentimientos, emociones, pasiones y miedos.
·
El Amor. El sentimiento máximo, en este
movimiento se puede ver reflejado como
una fuerte pasión o una dolora melancolía,
donde la muerte también es protagonista.
·
La Naturaleza juega un papel
importante, ya que cada presencia y descripción
de esta permite proyección de sentimientos.
·
Evasión
del Sueño. El romántico elude la realidad y busca el sueño como un
misterio de la vida misma como un estado poético
Principales
géneros Literarios son:
·
La poesía. De Carácter lirico/sentimental e histórico/legendario
·
El teatro. El drama Romantico
·
La prosa. se divide en manifestaciones como son novela histórica, las leyendas, el costumbrismo.
Fuente
MARY SHELLEY
Mary Wollstonecraft Godwin nació el 30 de agosto de 1797 en Londres (Inglaterra).
Observe Que el protagonista Frankenstein ha sido modificado en varias versiones de medios audiovisuales, uno de ellos es en la película de los locos Adams, además se puede observar un poco de lo irreal y la exaltación.
lunes, 17 de febrero de 2014
Europa,
Modernidad y Eurocentrismo.
La modernidad desde el
paradigma eurocéntrico es la que divide la historia en Antigua, Media y
Moderna. A lo que fue llamado por el filósofo, una liberación una construcción ideológica de
la historiografía europea.
En esta visión eurocéntrica,
la modernidad aparece situada en la Edad Moderna y es producto de una evolución
que, si se quiere, se puede rastrear desde la antigüedad. Para los europeos la
historia es la línea Grecia- Roma- La Edad Media- El Renacimiento- La Reforma-
La ciencia moderna del siglo XVII- La Ilustración- La Revolución Francesa.
Desde este paradigma la modernidad es “exclusivamente” europea, “que se va
desarrollando desde la Edad Media y se difunde posteriormente en todo el mundo”
. Su consolidación se da en el siglo XVIII.
El
exponente de esta visión es Hegel en sus famosas “Lecciones sobre
filosofía de la historia universal”., en este texto Hegel inicia la historia en oriente y la
culmina en Alemania. África y América quedan por “fuera” de la historia del
espíritu “universal, habla de la
historia como la exposición de la
razón en el tiempo e historia del desarrollo de la libertad. En Hegel, el
proceso apunta hacia la Ilustración, y tiene como momentos constitutivos la Reforma
de Lutero, la Ilustración alemana y la Revolución Francesa. Hegel llega a tener
una visión cercana de la “Historia Universal”, pues resalta a Francia,
Inglaterra, Dinamarca y Alemania como el “corazón” de Europa. Sin embargo, es
Alemania la realización del espíritu. Según el autor incluso Hegel les da el “derecho
absoluto” a los pueblos del Norte sobre los demás pueblos del mundo, esto es,
Hegel legitima el colonialismo desde su filosofía .
El paradigma eurocéntrico es
que supone que la modernidad es un proceso que se da exclusivamente en Europa,
gracias a un desenvolvimiento interno posibilitado por su racionalidad; la
modernidad se concibe como un proceso intraeuropeo que luego se dispersa; la
modernidad es autopoiética, se desarrolla en Europa sin ningún contacto con
otras culturas. para Dussel representa una
construcción ideológica que se remonta a los románticos alemanes del siglo
XVIII, así la antigüedad se conecta con
la Edad Media, con el Renacimiento, con el siglo XVII y llega hasta ellos. En
esta visión eurocéntrica: ¿dónde queda España, Portugal, el mundo árabe? Ellos
quedan por fuera de la “Historia universal”.
El eurocentrismo y la línea
Grecia- Roma- Edad Media- Renacimiento- Modernidad, no es correcta. Es un
reduccionismo histórico.
Gran parte de las
instituciones de la democracia griega se encuentran en Egipto, Fenicia y
Caldea, entre ellas, la palabra justicia, (Diké), que significa “aldea”; hubo
antes de Grecia reflexiones éticas, sólo que sin formalizar; asimismo, Grecia
perteneció siempre más a Oriente que Occidente y su filosofía influyó
profundamente más en el mundo árabe donde leyeron primero a Aristóteles que en
la Europa occidental de hoy, e incluso desarrollaron ciencia, conocimientos
médicos; por lo tanto no fue una cultura
inferior a la europea. La influencia de Grecia en la Europa Latina es menor
debido a la división del Imperio Romano por Teodosio y la posterior caída de
Imperio Romano de Occidente en el año 476 de nuestra era. La filosofía griega
había ingresado a Roma con Cicerón (106-46 a.n.e) y, dígase de paso, que la
filosofía que ingresó a Roma fue la estoica y la epicúrea, pues lo romanos
siempre estuvieron más interesados en cuestiones prácticas que en
especulativas.Esto facilitó la recepción del cristianismo en el Imperio Romano.
La influencia de Grecia en la actual Europa Occidental se encontró también con la prohibición de
Justiniano de enseñar filosofía en el año 529 de nuestra era: “A causa de ésta
persecución muchos de los textos filosóficos griegos se perdieron, pero otros
se salvaron en las bibliotecas sirias, adonde fueron llevados por los filósofos
que habían huido de Atenas” . Todo esto permite plantear que la línea
Grecia-Roma-Edad Media- Renacimiento- está referenciada en la historiografía europea y
que corresponde a “helenocentrismo”,
pues Grecia siempre fue más de Oriente. Esto no significa que parte del
pensamiento griego no haya sobrevivido para la Europa Latina. De hecho fue así
en San Agustín.
El helenocentrismo que
Dussel critica la obra Paidea, los
ideales de la cultura griega: “Por muy alto que estimemos las realizaciones
artísticas, religiosas y políticas de los pueblos anteriores, la historia de
aquello que, con plena conciencia, podemos denominar nosotros cultura, no
comienza antes de los griegos” .
El helenocentrismo de Jaeger lo encontramos
tempranamente en la famosa obra de Diogenes Laercio, del siglo II d.C. quien en
su libro Vida de los filósofos más ilustres, una de las principales fuentes
para el estudio del pensamiento griego, sostiene: “Quienes opinan esto,
atribuyen a los bárbaros, en forma ignorante, las ilustres acciones de los
griegos, entre los cuales no sólo comenzó la filosofía, sino también la
humanidad”.
El Imperio Bizantino es mezcla de ideas
cristianas, griegas y Orientales. Este Imperio floreció durante varios siglos,
pero fue lentamente arrinconado por los musulmanes que después del siglo VII,
con la muerte de Mahoma, se expande y se convierte en un imperio mucho más
grande que el Bizantino. De hecho son los musulmanes los que dominan el
panorama hasta el siglo XV y parte del XVI. Los musulmanes invaden la península
de Anatolia en el año 1071 y llegaron hasta la actual Europa Oriental; dominaban
el Norte de África y desde el 711 estaban en España. Era una provincia
encerrada y política y técnicamente no era superior. Fue la invasión de 1071 la
que originó las Cruzadas hacia Tierra santa la que empezó a “desprovincializar”
a Europa a lo que se le llamo el “Tercer sistema Inter-regional” que comprendía
Asia-África y el Mediterráneo. Este sistema abarcaba China, la India, el mundo
árabe; Italia era apenas una conexión occidental de ese “sistema interregional”.
Fue gracias a los árabes
como gran parte de la filosofía griega llegó a la Europa latina. Especialmente
gracias a las traducciones, los estudios y comentarios de filósofos como
Avicenas, Averroes, Maimónides.
El hecho decisivo en esta
época es la toma de Constantinopla en 1453. Con esta invasión los europeos
quedaron encerrados y perdieron su acceso al “Sistema interregional III”. La
prueba de que el “Sistema interregional III” era el mundo hegemónico, la
constituye el hecho de que Europa quería ir hacia allá y que culturas como
China, explica el autor, no tenía ningún interés en ir hacia Europa. Según
Dussel, incluso: “los chinos se dirigieron hacia el Este, llegaron hasta
Alaska, y parece que hasta California y aún más al sur, pero al no encontrar
nada que pudiera interesar a sus comerciantes, y al alejarse más del “centro”
del sistema interregional, abandonaron seguramente la empresa” .
Con la toma de 1453 Europa
queda sitiada, por eso se buscan rutas alternas hacia Oriente. Es ahí cuando
Portugal inicia sus descubrimientos en África e incluso consigue en 1498 con
Vasco de Gama pasar por debajo del continente negro y llegar hasta el “centro”
del “Sistema interregional III”. Con todo, Europa inicia su Renacimiento en los
siglo XIII y XIV, pero éste no hubiera sido posible sin el concurso árabe, sin
los aportes en filosofía y sin el comercio que llevó al florecimiento de las
ciudades italianas como Piza, Amalfi, Génova, Venecia y del considerado centro
cultural e intelectual del Renacimiento: Florencia. Sin el mundo árabe la
llamada “vuelta” al mundo griego no hubiera sido posible. De tal manera que la
línea que inicia en Grecia y culmina en el Renacimiento en la visión europea
tradicional es un reduccionismo histórico e ideológico creado por los mismos
europeos. ¿Dónde queda la especificidad de Grecia como una cultura más
oriental?, ¿dónde quedan los aportes de los musulmanes? Sencillamente quedan
invisibilizados de (y en) la historia.
Ahora, ¿cuál es, entonces,
la situación en 1492? En este momento existe un “sistema interregional”
dominante, hegemónico, compuesto por las conexiones China, India, mundo árabe,
mundo bizantino ruso, etc., y una Europa latina provinciana, encerrada, que no
es centro todavía del mundo y que en la Edad Media tampoco lo había sido. Es
aquí cuando irrumpe España, la cual se vincula a la mentalidad portuguesa e
italiana de la época: una mentalidad aventurera favorecida por el advenimiento
de la clase burguesa naciente. El problema era que España no podía ir a Oriente
por el sur de África. Ese monopolio lo poseía Portugal. Es ahí cuando apoyado
en los conocimientos cartográficos y de navegación de la época, Cristóbal
Colón, un navegante genovés, vislumbra la idea de ir al Oriente (al “Sistema
interregional III) por el Atlántico, suponiendo que la tierra era redonda. En
ese camino se tropieza con América, una extensa tierra que él imaginó
pertenecía a Asia. Colón murió ignorante al respecto.
1492 es la fecha clave para
Enrique Dussel. En este momento no hay modernidad, si bien sus condiciones de
posibilidad se vienen gestando desde las ciudades italianas y, en general, como
lo han demostrado historiadores de la talla de Henri Pirenne y José Luis
Romero, desde el siglo XI. Dussel no desconoce ni niega este hecho. Lo
interesante, pues, del “descubrimiento” de América, es que le permite al
filósofo argentino radicado en México plantear el segundo paradigma de la
modernidad mencionado: “el paradigma mundial”. Y se resalta la palabra mundial
porque sólo a partir de 1492 la historia se vuelve un “sistema-mundo”. Para
Dussel, la modernidad nace en 1492. Veamos por qué.
Wallerstein, con gran
influencia de Fernando Braudel, cambió la perspectiva tradicional como se leía
el capitalismo. El aporte del libro consistió en poner de presente que el
sistema–mundo, entendido como el conjunto de redes y circuitos comerciales
surgidos con los descubrimientos en los siglos XV y XVI, ayudaba a
“desprovincializar” a Europa, pues lo que interesaba en adelante era ver las
relaciones mundiales del capital y el estudio de las periferias, las
semiperiferias y los centros. El libro mostraba el impulso que tomó el
capitalismo una vez se reemplazó el Mar Mediterráneo por el Océano Atlántico,
con lo cual la historia se hizo por primera vez “Historia mundial”. Es decir,
aquí el sociólogo norteamericano daba un paso esencial para la crítica del
eurocentrismo, aspecto que será de suma importancia en la obra del Dussel de
los años 90 .
Dussel acude al concepto de
sistema-mundo para mostrar que la modernidad no es producto de fenómenos
intra-europeos, sino que es una experiencia mundial, no local. Es mundial en el
sentido de que se constituyó gracias a las redes marítimas y comerciales desde
1492. Ahora el mundo abarca del Norte al Sur y del Oriente a Occidente. Por eso
para el argentino, la modernidad nace en 1492: “Proponemos una segunda visión
de la ‘Modernidad’, en un sentido mundial, y consistiría en definir como
determinación fundamental del mundo moderno el hecho de ser (sus estados, ejércitos,
economía, filosofía, etc.) “centro” de la Historia Mundial. Es decir, nunca
hubo empíricamente Historia Mundial hasta 1492 (como fecha de iniciación del
sistema-mundo). Anteriormente a esta fecha los imperios o sistemas culturales
coexistían entre sí. Sólo con la expansión portuguesa desde el siglo XV, que
llega al extremo oriente en el siglo XVI, y con el descubrimiento de América
hispánica, todo el planeta se torna el ‘lugar’ de ‘una sola’ Historia Mundial
(Magallanes-El cano da la vuelta de circunvalación a la tierra en 1521)” .
Los análisis de Dussel van
más allá de esta formulación. Para el filósofo de la liberación, España es el
primer Estado moderno. Esto se explica por una nueva variación sobre el
concepto de modernidad. En efecto, Dussel habla de la existencia de dos
modernidades. La primera inicia en 1492 y ocupa todo el siglo XVI. En esta
modernidad son protagonistas Italia, Portugal y España. Estos dos últimos, con
sus conquistas en América, van a posibilitar la “segunda modernidad” que
corresponde a los siglos XVII y XVIII. En la tradición europea sólo se reconoce
esta segunda modernidad. Y sólo se reconoce la modernidad de los siglos XVII y
XVIII porque América, Portugal y España han quedado por fuera. Pero esta
posición debe corregirse según Dussel, pues gracias a Portugal y a España,
Europa logra ponerse como “centro” del “sistema-mundo” moderno, un centro que
posibilita la única modernidad que Europa ha reconocido, esto es, la segunda.
El papel jugado por España y
por Portugal le permitió a Europa realizar lo que Marx llamó la “acumulación
originaria del capital”, que se empieza a consolidar con el mercantilismo de la
época. Pero no sólo esto, pues todos reconocen el papel que jugó el oro
Americano en Europa. Se habla de la
conquista será esencial en la constitución del ego moderno, pero no sólo como
subjetividad, sino como subjetividad ‘centro’ y ‘fin’ de la historia”. Esa
subjetividad se constituyó con la periferialización del otro, labor que primero
hizo España en el “sistema-mundo”.
Para Dussel Portugal y
España, junto con América, son constitutivos de la modernidad, no verlo así es
eurocentrismo etnocéntrico, porque fue clave en la constitución de la
subjetividad europea. Esa subjetividad ibérica no era una subjetividad
protestante, burguesa, sino renacentista-humanista y católica (basta pensar en
el humanismo de Las Casas), fue la primera subjetividad moderna del
“sistema-mundo”. La primera modernidad creó una subjetividad que se difundió
por Europa como con los cronistas. En
este momento se impuso una visión de América como lo bárbaro, lo
salvaje. Así Europa elimino imaginarios,
creencias, símbolos, formas de producir conocimientos, lenguas, tradiciones
orales.
La tradicional modernidad europea de los
siglos XVII y XVIII no hubiera sido posible. El siglo XVIII bebe de las
experiencias, conocimientos, avances técnicos, etc., del siglo XVI. El siglo
XVII es un siglo rico gracias al oro de América. Pero también la Europa del
siglo XVII ha construido una subjetividad a contra luz de la experiencia
portuguesa, española y americana. Holanda fue uno de los principales, ya que
escribe Descartes su “Discurso del método” y en la cual vivió Spinoza, fue la
potencia que sustituyó a España en la centralidad del sistema-mundo del siglo
XVII, desde ese momento se desato el eurocentrismo.
Con el siglo XVI Europa,
como ya se dijo, gracias a sus experiencias y al oro de América, concentró el
capitalismo en su suelo. Todo el mundo periférico quedó dependiente de ese
capitalismo. Desde que Europa, gracias a la “ventaja comparativa” facilitada
por el “descubrimiento” de 1492, se impuso como centro, creó relaciones
estructurales desiguales capitalistas. La desigualdad favorecía a Europa y los
dominados quedaron dependientes, hasta hoy, de ese capital. Los dominados
fueron los Otros, el bárbaro, el indio, el negro, etc. Las actuales estructuras
del capitalismo global, lo que se llama mundo subdesarrollado, también el mundo
más pobre, son los bárbaros clasificados así desde la primera modernidad de la
que habla Dussel.
Para Enrique Dussel con 1492
surge también el “mito de la modernidad”.
Aparece España y Portugal. En el mito de la modernidad “se autodefine la
propia cultura como superior, más desarrollada, por otro lado, se determina a
la otra cultura como inferior, ruda, bárbara, siendo sujeto de una culpable
inmadurez. De manera que la dominación (guerra, violencia) que se ejerce sobre
el Otro, es en realidad, emancipación, utilidad, bien del bárbaro que se
civiliza, que se desarrolla o moderniza de su propia victimación, y
atribuyéndose el sujeto moderno plena inocencia con respecto al acto . En esto
consiste el mito de la modernidad, en un victimar al inocente (al Otro)
declarándolo causa culpable victimario. Ginés de Sepúlveda representa el mito
de la modernidad en ambos sentidos. Es necesario evangelizar, así sea por la
fuerza, a los indios, quienes son culpables de su inmadurez y, por otro lado,
es deber de los españoles hacerlo. El español aparece inocente y así se
justifica la violencia emancipatoria.
En estas mismas conferencias
de 1992, Dussel amplió su análisis. Sólo que aquí no se refiere al “mito de la
modernidad” que incluiría a España y Portugal, sino al mito de la “segunda
modernidad” que es el que ha practicado la modernidad eurocéntrica y es el
único que se reconoce y acoge en las academias que lo reproducen. Allí dice (y
cito in extenso): “el mito podría describirse así: a) la civilización moderna
se autocomprende como más desarrollada, superior (lo que significa sostener sin
conciencia una posición ideológicamente eurocéntrica). b) La superioridad
obliga a desarrollar a lo más primitivos, rudos, bárbaros, como exigencia
moral. c) El camino de dicho proceso educativo de desarrollo debe ser el
seguido por Europa (es, de hecho, un desarrollo unilineal y a la europea, lo
que determina, nuevamente, sin conciencia alguna, la “falacia desarrollista”).
d) Como el bárbaro se opone al proceso civilizador, la praxis moderna debe
ejercer en último caso la violencia si fuera necesario, para destruir los
obstáculos de tal modernización (la guerra justa colonial). e) Esta dominación
produce víctimas (de muy variadas maneras), sacrificio que es interpretado como
un acto inevitable, y con el sentido casi ritual del sacrificio; el héroe
civilizador inviste a sus mismas víctimas del carácter de ser holocaustos de un
sacrificio salvador (del colonizado, esclavo africano, de la mujer, de la
destrucción ecológica de la tierra, etc.). f) Para el moderno, el bárbaro tiene
una culpa (el oponerse al proceso civilizador) que permite a la modernidad
presentarse no sólo como inocente sino como emancipadora de esa culpa de sus
propias víctimas. g) Por último, y por el carácter civilizatorio de la
modernidad, se interpretan como inevitables los sufrimientos y sacrificios (los
costos) de la modernización de los otros pueblos atrasados (inmaduros), de las
otras razas esclavizables, del otro sexo por débil…” .
El autor llama “falacia desarrollista”. Ésta falacia
implica la “violencia sacrificial” de la modernidad. Consiste en la creencia
eurocéntrica de que todos los pueblos del planeta deben cumplir el mismo desarrollo
histórico, sus etapas.En Hegel encontramos esa falacia desarrollista; eso es el
eurocentrismo. Pero si se observa con más detalle, la falacia desarrollista
equivale no sólo al desarrollo del espíritu, sino, en otros campos, al
desarrollo social, económico y político. Se puede asimilar al progreso. Es
decir, todas las culturas deben desarrollarse, modernizarse, cumpliendo las
mismas etapas de Europa.
La categoría de progreso es
una creación de las ciencias modernas, en especial, durante la segunda
Modernidad. Ésta noción se expandirá en la Ilustración, e influirá en hombres
como Condorcet, Turgot, Kant, Hegel, Augusto Comte y Marx.
En las teorías
contractualistas del siglo XVII, lo que se conoce como “estado de naturaleza”
es, en realidad, el mundo salvaje, primitivo, arcaico premoderno, incivilizado,
etc., de la periferia. Esa imagen llega a Europa, como ya se dijo, a través de
los cronistas españoles. La civilidad o el Estado representan, pues, un estadio
superior de la humanidad, una superación de la barbarie. En esas nociones
contractualistas aparecerán ya nociones económicas. Por ejemplo, en Locke la
propiedad es un derecho natural que se posee aún en el “estado de naturaleza”;
en Rousseau, el “buen salvaje” no tiene la carga peyorativa que transmitieron
ciertos cronistas.
La categoría de progreso fue
difícil de fundamentar en Europa. Fue necesario suponer que todos los hombres
tienen una idéntica naturaleza humana, unas mismas necesidades y que su vida se
puede representar en un continuo ascenso y lucha por superarlas. La escasez,
por ejemplo, sólo era superada cuando la economía de subsistencia diera paso a
la economía de mercado. Fundamentar el progreso requirió suponer también que el
hombre asciende en el tiempo (ya que espacialmente no se podía sostener tal
afirmación) desde una condición inferior a una superior. El progreso es visto
como una línea temporal de constante perfeccionamiento del hombre. Es así como
la periferia aparece como parte de un pasado que antecede a la Europa moderna.
El europeo vio en el aborigen, no sólo de América sino en el africano o
asiático, su propia vida primitiva y salvaje. Sintetizando: “el imaginario de
progreso según el cual todas las sociedades evolucionan en el tiempo según
leyes universales inherentes a la naturaleza o al espíritu humano, aparece así
como un producto ideológico construido desde el dispositivo de poder
moderno/colonial” . Ese concepto se construyó en Europa gracias a los
etnógrafos, y se reforzó con el concurso de otras ciencias como la
antropología, la paleontología, la arqueología, la historia, etc. Al estudiarse
el pasado de las civilizaciones periféricas, sus productos culturales e
instituciones se elaboraron comparaciones con respecto al mundo Europeo y,
naturalmente, todo lo periférico apareció como inferior, como el pasado que
debía ascender en su desarrollo histórico a la situación del colonizador.
Enrique Dussel ha realizado
una deconstrucción del eurocentrismo y ha replanteado la modernidad misma. Esto
no surge o consolida en los siglos XVII y XVIII, sino que surge en 1492 con el
“descubrimiento del Nuevo Mundo (para Dussel decir “Nuevo” ya es etnocéntrico,
pues ¿Nuevo para quién?) que le permitió a Europa ponerse como centro de la
historia posterior. Dussel habla de dos modernidades: la primera comienza en
1492 y se extiende a lo largo del siglo XVI. Ésta constituye la base del capitalismo
y de la subjetividad europea (que luego deviene burguesa); la segunda
modernidad se da a partir del siglo XVII y es producto, no causa u origen, de
más de un siglo de modernidad. Ésta segunda modernidad, y su filosofía, no
hubiera sido posible sin el siglo XVI (pensemos en los aportes de Francisco
Suárez a la filosofía europea). Se ha mostrado también que en la primera
modernidad surge el “mito de la modernidad” el cual es creado en la conquista
española (que junto con Portugal y la misma América también son constitutivos
de la modernidad). Este mito fue asumido por Europa como “centro” del sistema
mundo y lo ha “exportado” a las otras culturas asumiendo así la “falacia
desarrollista”. Con todo, lo que no se comprende en las lecturas tradicionales
de la modernidad, es que ella fue producto del “sistema-mundo” y no sólo la
evolución o desarrollo interno de Europa. Precisamente lo que ha hecho Europa,
con su mito eurocéntrico, es ocultar la participación de otras culturas, como
la americana, africana, árabe o asiática en la constitución de la Modernidad.
Este punto es sumamente problemático, porque en la medida que se oculta que la
modernidad surge del “sistema-mundo” se
sostiene el colonialismo.
El autor se refiere a “El ‘eurocentrismo’ de
la Modernidad es exactamente el haber confundido la universalidad abstracta con
la mundanidad concreta hegemonizada por Europa como centro”. Esto lleva a que
si no se ve la modernidad desde una perspectiva mundial y no eurocéntrica, se
cae en un provincianismo ciego. El eurocentrismo consistió en volver la
provincia europea modelo de la universalidad, de la mundialidad.
Enrique Dussel ha dicho que
al cogito cartesiano del siglo XVII antecede lo que él llama el ego conquiro
(yo conquistador) de la modernidad, un ego que ubica con Hernán Cortés y su
conquista de México en 1519. Si bien las conquistas se habían iniciado antes,
es el “descubrimiento” de América el que lo lleva a su máxima expresión porque
contiene la lógica del dominio, de ser “señor del mundo”. El ego conquiro se
expresa en la conquista y ésta es “un proceso militar, práctico, violento, que
incluye dialécticamente al Otro como ‘lo mismo’. El Otro en su distinción es
negado como Otro y es obligado, subsumido, alienado a incorporarse a la
totalidad dominadora como cosa, como instrumento, como oprimido…” .
El autor dice: “la primera relación fue de
violencia: una relación militar de Conquistador-Conquistado […] La primera
experiencia moderna fue de la superioridad cuasi-divina del Yo europeo sobre el
Otro primitivo, rústico, inferior. Es un Yo violento-militar que codicia, que
anhela riqueza, poder, gloria” .
La conquista de México es
una expresión de la subjetividad moderna, que ya asume el “mito de la
modernidad” Cualquiera que avance hasta el siglo XVII encontrará ya, por
ejemplo, la relación del poder con la riqueza y la visión burguesa del hombre
(Hobbes), la relación del saber con el poder (Bacon) o el entronamiento del Yo,
como punto absoluto y como seguridad para enfrentarse al mundo (Descartes). Por
eso para el autor argentino, lo que hace la filosofía del siglo XVII es una
“formalización” de muchos aspectos que ya se venían presentando desde siglos
atrás y donde otros eran específicos del “descubrimiento” o posibilitados por
él. Es decir, en el siglo XVII se produce eso que Max Weber llamó racionalización
y que es acogido por un defensor de la modernidad como Habermas. Esa
formalización que se empezó a dar desde el siglo XVII buscó- oígase bien-
gestionar el “sistema-mundo” creado desde 1492. Para ello, Europa como “centro”
debió “efectuar o aumentar su eficacia por simplificación. Es necesario
realizar una abstracción (favoreciendo en quantum en desmedro del cualitas),
que deja por fuera muchas variables válidas (variables culturales,
antropológicas, éticas, políticas, religiosas; aspectos que son valiosos aún
para el europeo del siglo XVI), que no permitían una adecuada, factible o
técnicamente posible gestión del sistema mundo. Estas simplificación de la
complejidad abarca la totalidad del mundo de la vida de la relación con la
naturaleza (nueva posición ecológica y tecnológica, no teleológica y desde una
razón instrumental), ante la propia subjetividad (nueva autocomprensión de la
subjetividad consciente), ante la comunidad (la individualidad como nueva
relación intersubjetiva y política) y, como síntesis, nueva actitud económica
(la posición práctico productiva del capital)” .
Todo esto lo hicieron en
verdad los pensadores del siglo XVII. Por ejemplo, la razón instrumental, si
bien el término fue puesto a circular por la Escuela de Frankfurt, ya se
encuentra en Thomas Hobbes que, siguiendo a Descartes, concibe el Estado como
una máquina . Eso es claro cuando concibe la razón como un calcular, como suma
y resta . Asimismo, Max Horkheimer ha puesto de presente que Descartes (junto
con Maquiavelo) exponen una teoría del Estado elaborada para los nuevos retos
que debe enfrentar el naciente Estado burgués . Hay que repetir, pues, que la
simplificación necesaria para la eficaz gestión del sistema mundo-mundo de la
que habla Dussel, fue lo que Max Weber desarrolló en su vasta obra. Además,
esto permite decir que la llamada racionalización del Estado moderno es también
“producto” de más de un siglo de modernidad. Sin desconocer que la
racionalización es un proceso concomitante al capitalismo.
La anterior es la crítica de
Dussel hace una crítica de poder hegemónico y cultural a la modernidad y al eurocentrismo europeo. . Un cuestionamiento que se forma desde las
interpretaciones de la historia occidental y que genera conceptos
de que el viejo mundo ha creado para leer su pasado, su tradición y para
sustentar su autoproclamada superioridad.
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